Butacas de auditorio color ámbar con luz tenue

Enseñanza y transmisión

Music Eye View

Docencia y conferencias

Pascale y Éric Perruchot imparten clases juntos en Sciences Po Paris y el Institut Lyfe de Lyon, antes Institut Paul Bocuse. También comparten su práctica con profesionales y en conferencias, mesas redondas y actos públicos.

Transmitir, juntos

Por qué enseñamos

Elegimos enseñar porque compartir la experiencia conlleva otra responsabilidad: reconstruir el razonamiento que la sustenta, hacerlo claro para los demás y dejarlo abierto a preguntas. Una decisión puede apoyarse en años de escucha, un conocimiento íntimo del repertorio, conversaciones con una marca y la observación atenta de un lugar y de quienes viven o trabajan en él. Transmitir significa volver al camino que condujo a esa elección y dar a otros los medios para recorrerlo, ponerlo a prueba y comprenderlo por sí mismos.

Enseñar codo con codo

Ante una misma obra musical, una misma marca o una misma situación, podemos atribuir un peso distinto a las diferentes dimensiones de lo que vemos y escuchamos. Esas lecturas se cuestionan y afinan mutuamente a través del diálogo. Quienes aprenden pueden observar cómo toma forma una línea de pensamiento, seguir su razonamiento, interrogarlo y proponer su propia lectura.

Ese intercambio ocupa un lugar central en nuestra enseñanza. Prolonga nuestra manera de tomar decisiones en Music Eye View y la experiencia de construir juntos una empresa creativa, con nuestros equipos, a través de situaciones, países y encuentros que no han dejado de ampliar nuestra comprensión de la práctica.

Tres formas de compartir

Hoy, ese compromiso adopta tres formas: educación superior, formación profesional e intervenciones públicas. Cada una crea un espacio distinto para compartir una misma práctica: partir de situaciones reales, cuestionar las elecciones y convertir el razonamiento que las sustenta en algo útil para los demás. Music Eye View ofrece formación en selección musical y conferencias sobre programación, identidad sonora y el papel de la música en la hostelería y otros entornos profesionales.

Educación superior

En Sciences Po Paris y el Institut Lyfe, la enseñanza avanza de la experiencia sensorial al análisis y, después, del análisis a la toma de decisiones.

En Sciences Po, exploramos cómo la música puede contribuir a la expresión y al reconocimiento de una marca. Los valores, el posicionamiento o la intención van más allá de las palabras para convertirse en criterios de elección y, después, en una expresión sonora coherente que puede formularse, documentarse y gobernarse.

En el Institut Lyfe, la hotelería y la restauración ofrecen un marco especialmente concreto para una reflexión más amplia sobre el servicio, la forma de recibir y la experiencia que los rodea. Una marca se expresa a través de las relaciones, los usos de un lugar y los momentos que lo conforman. La música permite examinar cómo una intención se vuelve perceptible y cómo sostener la coherencia cuando cambian las situaciones.

Formación profesional

Con los profesionales, partimos de su experiencia, sus responsabilidades y las decisiones que realmente deben tomar. El diálogo comienza con lo que una marca quiere que se reconozca, los valores o mensajes que desea hacer perceptibles y la experiencia que quiere crear. La música convierte esas intenciones en criterios, elecciones y expresiones coherentes.

También implica distinguir entre preferencia, curaduría, programación, identidad y gobernanza, y relacionar después las decisiones con las personas a las que se dirigen. Quienes ocupan funciones distintas pueden abordar una misma cuestión desde sus propias responsabilidades y, al mismo tiempo, construir un lenguaje común para decidir juntos.

El contenido y el grado de profundidad se adaptan a los participantes, su organización y las situaciones que desean explorar.

Intervenciones públicas

Una conferencia, una mesa redonda o una jornada de estudio crean un ritmo diferente para compartir el trabajo. Elegimos una pregunta lo bastante precisa para abrir el tema: qué hace que una elección musical sea adecuada para una situación, qué lugar ocupa el gusto en una decisión profesional, cuál es el papel de la curaduría, qué relación existe entre música e identidad de marca o cómo un lugar transforma lo que escuchamos.

El formato cambia; la exigencia permanece: una línea de pensamiento que cada persona pueda llevarse a su propia experiencia.

Experiencia e intercambio

Trayectorias en movimiento

Nuestra enseñanza nace de una práctica marcada por situaciones reales y que sigue evolucionando a través de ellas.

Nuestras trayectorias nos llevaron de los medios y la televisión al estudio de la transformación digital y, después, a fundar Music Eye View en 2012. En Asia, esa reflexión se encontró por primera vez con la práctica; después llegaron otros países, culturas, marcas y usos. Con cada proyecto, las preguntas se hicieron más precisas y también nuestra forma de abordarlas.

Construir en contextos diferentes

El emprendimiento también forma parte de esa experiencia. Construir una empresa creativa exige mantener unidas la convicción y la realidad, decidir con información incompleta, comprender qué intenta resolver realmente un cliente, reunir personalidades y competencias diferentes en torno a una dirección compartida, y sostener esa dirección dejando que evolucione.

Compartimos esta experiencia porque plantea preguntas que quienes aprenden encontrarán en sus futuras funciones: ¿cómo se convierte una intuición en un proyecto? ¿Cómo confluyen distintas formas de pensar en una decisión? ¿Cómo se traducen los valores en criterios capaces de orientar la acción? ¿Cómo se comprende un contexto que no es el propio? ¿Cómo sigue siendo inteligible una decisión cuando pasa de una persona a un equipo y, después, del equipo a una organización?

Trabajar entre culturas

Esta experiencia también ha sido moldeada por clientes y públicos cuyas culturas, referencias, hábitos y relaciones con la música pueden diferir profundamente.

La música posee una extraordinaria capacidad para viajar entre culturas; nunca se escucha fuera de ellas.

Esta doble realidad recorre nuestra práctica: comprender a las personas a las que nos dirigimos, sus referencias particulares y su contexto, y trabajar al mismo tiempo con un lenguaje musical capaz de viajar más allá de esas diferencias. Precisamente porque la música puede atravesar fronteras culturales, resulta aún más necesario prestar una atención minuciosa a quien escucha.

Práctica y docencia

01

Partir de una situación real

Los proyectos de Music Eye View llevan al aula decisiones reales: decisiones tomadas en contexto, bajo determinadas limitaciones, para personas y objetivos concretos.

Retomamos casos con su contexto, sus limitaciones, las personas a las que se dirigía la música, las intenciones expresadas por la marca y las elecciones que fueron tomando forma. Quienes aprenden pueden seguir el recorrido de una decisión, examinar su razonamiento y construir después su propia lectura.

02

Analizar y decidir

Eligen, argumentan su posición, contrastan sus criterios con la situación y preparan una presentación para el cliente. El ejercicio se acerca a lo que muchos tendrán que hacer más adelante en funciones directivas o de toma de decisiones: comprender la complejidad, identificar lo esencial, construir una recomendación, asumir la responsabilidad de un juicio y explicar con claridad su razonamiento.

Para un futuro responsable de marketing, gestor de marca, profesional del servicio o alto directivo, la música se convierte en un campo concreto donde poner a prueba una cuestión más amplia: ¿cómo se vuelve perceptible una intención y cómo se transforma después en una decisión lo bastante estructurada para poder compartirse, implementarse y gobernarse?

03

Presentación al cliente

Una decisión se convierte en algo que otros pueden prolongar cuando su razonamiento puede nombrarse, debatirse y presentarse.

Aquí importan nuestras dos voces. Quienes aprenden han visto que una misma situación puede admitir más de una lectura y que una primera respuesta gana precisión cuando acepta ser cuestionada. Disponen del mismo espacio para construir y defender una posición propia.

Los proyectos aportan la materia de la enseñanza; quienes aprenden vuelven a ponerla en juego desde otras referencias y preguntas. Así, la docencia pasa a formar parte de la evolución de nuestra práctica: compartimos lo aprendido, exponemos nuestras decisiones al debate y seguimos abiertos a lo que todavía debemos aprender.

Escuchar, comprender, elegir

01

Escucha

La música es un terreno especialmente fértil para poner a prueba lo que creemos saber.

A menudo empezamos escuchando.

Un ejercicio de escucha a ciegas puede preguntar qué emoción despierta una obra, a qué estilo o tradición musical parece pertenecer, qué atrae el oído o crea una sensación de familiaridad. Varias personas escuchan la misma obra; sus respuestas revelan sensibilidades, referencias y percepciones diferentes.

02

Teoría

La teoría ayuda después a iluminar lo que acaba de experimentarse. El sonido es físico: las variaciones de presión viajan por el aire y se convierten en percepción. La música también moviliza la emoción, la memoria, la asociación y el movimiento. Su dimensión conativa se hace inmediatamente visible cuando un ritmo pone el cuerpo en movimiento o una obra despierta el deseo de bailar.

Según lo que surja de la escucha, podemos recurrir a la acústica, las ciencias cognitivas, la psicología, la sociología, la cultura y la teoría musicales, o el marketing. Estas disciplinas aportan referencias, afinan el vocabulario y ayudan a distinguir elementos que al principio se presentaban como una única impresión sensorial.

La teoría está al servicio de la práctica: escuchar con más atención, nombrar con mayor precisión y elegir con más claridad.

03

Curaduría

Ejercer la curaduría es adentrarse en un repertorio inmenso con una dirección lo bastante precisa para saber qué se busca, dejando al mismo tiempo espacio para que el descubrimiento desplace la búsqueda. Cada obra que escuchamos plantea las mismas preguntas: ¿qué lugar podría ocupar, para qué personas, en qué situación, en qué momento y por qué razón?

El gusto forma parte de la escucha; los criterios lo conectan con algo que va más allá de nosotros mismos.

Una obra posee su propia historia, forma, energía, densidad, voz y ritmo. Un lugar tiene sus propios ritmos, densidades e historias. La marca porta una intención, unos valores, un posicionamiento y, en ocasiones, mensajes que quiere hacer perceptibles más allá de las palabras. Las personas presentes aportan sus sensibilidades, hábitos y culturas, la razón que las lleva allí y el tiempo que pasarán en el lugar.

04

Congruencia

La curaduría cobra sentido cuando estas realidades se consideran en conjunto.

Aquí es donde importa la congruencia. Una obra encuentra su lugar cuando establece una relación coherente con lo que la marca quiere expresar, lo que realmente sucede en el espacio, el momento en que se escuchará y las personas a las que se dirige.

El oyente permanece en el centro de esa relación.

¿A quién queremos llegar? ¿Qué ha venido a vivir esa persona? ¿Cómo escuchará esta obra en este contexto particular? ¿Qué quiere la marca que perciba de ella? ¿Qué tipo de presencia musical puede sostener esa relación y seguir resultando adecuada?

05

Gobernanza

A medida que estas preguntas se precisan, las elecciones empiezan a formar un lenguaje. Una identidad sonora emerge cuando una intención es lo bastante clara para generar expresiones diferentes y, al mismo tiempo, seguir siendo reconocible.

Al igual que las directrices de una identidad visual, una guía de identidad sonora dota a esta de una gramática y una memoria. La gobernanza interpreta después esa gramática, toma decisiones ante nuevas situaciones y permite que la expresión sonora evolucione sin perder coherencia.

Preguntas frecuentes

¿Dónde imparten clases Pascale y Éric?

Pascale y Éric Perruchot imparten clases juntos en Sciences Po Paris y el Institut Lyfe de Lyon, antes Institut Paul Bocuse.

¿Diseña Music Eye View programas para profesionales?

Sí. El contenido, el alcance y el grado de profundidad se definen en función de los participantes, su entorno profesional y las situaciones que desean explorar.

¿En qué idiomas imparten la formación?

La docencia, la formación profesional y las intervenciones públicas pueden ofrecerse en francés, inglés o alemán.